Innovaciones como los auriculares con bluetooth, los relojes inteligentes y los pagos móviles no son nuevas, pero este año se han convertido en algo generalizado.

Cuando volvamos la vista atrás a 2017, ¿qué innovaciones recordaremos?

La inteligencia artificial, los ordenadores cuánticos y los implantes cerebrales han ocupado titulares, pero estas tecnologías aún tienen que influir en nuestro día a día.

Cuando pienso en cómo han cambiado mis hábitos tecnológicos en los 12 últimos meses, 2017 parece el año de lo inalámbrico. Tecnologías como los auriculares con bluetooth, los relojes inteligentes y los pagos móviles no son nuevas, pero este año se han convertido en algo generalizado.

 

LLAMADAS Y MÚSICA SIN CABLES CON AIRPODS

Doce meses después de comprarlos, tengo claro que los AirPods son uno de los mejores productos de Apple en años. Sigue sin gustarme el aspecto que tengo con ellos puestos, pero son tan útiles que no me importa.

La clave de su atractivo es que son ligeros y cómodos, lo cual permite llevarlos mucho tiempo. Es cierto que la batería se agota tras una hora de conversación, pero se recargan tan deprisa que no parece un problema.

La combinación de los AirPods con el Apple Watch produce un placer especial. Responder a una llamada tocando mi muñeca y transmitiendo la llamada de inmediato a mi oído es un milagro que disfruto a diario. Lo mismo sucede con la música. Resulta mucho más práctico poder pasar canciones y ajustar el volumen desde la muñeca.

No es algo exclusivo de Apple: los relojes inteligentes Ionic, de Fitbit, y Android Wear ofrecen prestaciones similares.

 

RECARGA SIN CABLES

Puede no parecer tan interesante hasta que se prueba.

Los smartphones que se recargan sin cables representan una solución cómoda al problema de la duración de la batería. Colocar un punto de recarga en el escritorio o la cocina permite disponer de la máxima carga en todo momento.

Ahora que los últimos iPhone se suman a la gama Galaxy de Samsung apoyando el estándar de recarga sin cables Qi, parece que las cafeterías y los aeropuertos empezarán a instalar plataformas compatibles para su uso en público. No puedo esperar a que llegue el día en que las baterías portátiles se queden obsoletas.

 

PIDE MÚSICA A ALEXA

Parece que éstas serán otras Navidades de Alexa. Una vez pasada la novedad, aún oigo a mucha gente quejarse de que no encuentran usos suficientes para su Amazon Echo o Google Home.

Para mí, la música sigue siendo la aplicación principal, y tanto el sistema de Amazon como el de Google soportan ya el “audio en múltiples habitaciones”. Teniendo en cuenta que un Echo Dot o un Home Mini cuestan menos de 50 dólares, es una forma realmente barata de conseguir lo que antes era un lujo: que la misma canción suene simultáneamente en todas las habitaciones de la casa.

 

LA CASA INTELIGENTE, AHORA ES ALGO MENOS ESTÚPIDA

Llevo años peleando con sistemas inteligentes para el hogar que han prometido mucho y no han cumplido las expectativas. Ahora que Echo de Amazon, Nest de Google, SmartThings de Samsung y Homekit de Apple tienen ya unos años, finalmente empiezan a funcionar como deberían.

Encender varias luces hablándole a un teléfono, a un altavoz o a un reloj inteligente pude parecer de vagos, pero resulta muy cómodo cuando se entra en una casa a oscuras o se quiere ver una película. Nuevos actores como Ikea han contribuido a reducir el precio de las bombillas conectadas.

 

PAGOS MÓVILES REALES

EEUU ha tardado en ponerse al día con Europa y China en los pagos móviles, aunque parece que este año ha sido un punto de inflexión. La fecha límite dada a los vendedores para mejorar sus sistemas de procesamiento de pago al “chip y PIN” de finales de 2015, sumada a la apuesta de Apple, Samsung y Google por los pagos móviles han conseguido finalmente el apoyo de bancos y tiendas.

Utilizo Apple Pay prácticamente a diario y, combinado sobre todo con el Watch, supone otro pequeño ahorro de tiempo. Es posible que pronto la única tarjeta que necesitemos llevar encima sea un carné de identidad -y muchos estados de EEUU ya están probando permisos de conducir digitales.

 

VIDEOJUEGOS MULTIPANTALLA

Ninguna lista de final de año está completa si la Nintendo Switch. La consola, que superó recientemente los 10 millones de unidades vendidas, es un gran éxito.

El sencillo logro de Switch es la posibilidad de jugar en una televisión o mediante su propio dispositivo móvil, sin tener que reiniciar la partida. Esto hace que jugar a Super Mario Odyssey en la pantalla grande parezca menos antisocial.

Juegos cooperativos como Snipperclips y 1-2 Switch que requieren comunicación en el mundo real además de actuar en la pantalla, seguramente conviertan a Switch en la consola de videojuegos más sociable de la historia.

 

RECONOCIMIENTO FACIAL

El reconocimiento facial es otro ejemplo de tecnología presente desde hace varios años pero que parece haber arraigado en 2017. El ejemplo más destacado es el iPhone X de Apple, con su sistema de cámara TrueDepth. De pronto, millones de personas desbloquean su teléfono con poco más que una mirada, docenas de veces al día.

Si 2017 ha sido el año en que la tecnología inalámbrica ha empezado a cumplir sus promesas, el reconocimiento facial de Apple puede marcar el principio de otro cambio en nuestra forma de interactuar con la tecnología -la era post táctil, en la que para controlar nuestros dispositivos baste con la mirada, la voz o gestos, en lugar de teclear claves o deslizar el dedo por pantallas.

Windows 10 de Microsoft nos permite desde hace unos años desbloquear un PC mediante el reconocimiento facial, pero su fiabilidad aumentó este año con Surface Pro. Al basarse en sensores de infrarrojos, ambos sistemas son seguros y cómodos, algo que no siempre ha sucedido con el reconocimiento facial.

En 2020 comprobaremos sus progresos.

Fuente: Expansion